Abundando en la entrada del post anterior, diremos que lo patético no acaba en los Pirineos. Si los castings españoles de Factor X de por sí no tenen desperdicio en lo que a patetismo se refiere, los de la hermana Colombia nos ganan de calle. Como muestra, bien vale un botón, aunque sea a ritmo de reguetón.
(Sí, lo sé, entre mis muchas cualidades está la de ser todo un poeta)